Con la llegada del otoño, las castañas vuelven a ocupar un lugar protagonista en mercados, fruterías y hogares. Asadas, cocidas o incorporadas a diferentes recetas, son uno de los alimentos más característicos de esta época del año. Sin embargo, más allá de su sabor ligeramente dulce y su versatilidad en la cocina, este (popularmente llamado) fruto seco esconde interesantes propiedades nutricionales que pueden contribuir al bienestar del organismo. Aunque habitualmente se incluyen dentro de la categoría de los frutos secos, las castañas tienen una composición bastante diferente a la de las nueces, las almendras o las avellanas. Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), se parecen más a los cereales por su elevado contenido en hidratos de carbono complejos, su cantidad moderada de grasa y su aporte de fibra. Además, contienen minerales como el potasio y el fósforo, así como vitaminas del grupo B. Su contenido en agua, cercano al 50 %, también explica que sean uno de los frutos secos con menor aporte calórico. Estas características hacen que incorporarlas a una alimentación variada y equilibrada pueda aportar distintos beneficios. Estos son cinco de los más destacados. Proporcionan energía de forma sostenida Uno de los principales beneficios de las castañas es su capacidad para aportar energía. Casi la mitad de su composición corresponde a hidratos de carbono complejos, nutrientes que constituyen una de las principales fuentes de combustible para el organismo. A diferencia de los alimentos ricos en azúcares simples, estos hidratos se digieren y absorben de manera más gradual. Esto permite disponer de energía durante más tiempo y favorece que las castañas sean una alternativa interesante para desayunos, meriendas o tentempiés, especialmente en jornadas de mayor actividad física. Favorecen el tránsito intestinal Las castañas son fuente de fibra, un nutriente fundamental para el funcionamiento del aparato digestivo. Su consumo contribuye a mejorar el tránsito intestinal, favorece la regularidad de las deposiciones y ayuda a prevenir el estreñimiento cuando se integra en una dieta que también aporta suficiente agua. Además, la fibra participa en el mantenimiento de una microbiota intestinal saludable, ya que determinados tipos sirven de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino.Dr. López Rosetti – Frutos Secos Protegen el corazón y los músculos Otro de sus aportes destacados es el potasio, un mineral esencial para el organismo. Este nutriente interviene en el mantenimiento de la presión arterial normal y en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso y de los músculos. Por ello, incluir alimentos que aporten potasio, como las castañas, dentro de una alimentación equilibrada ayuda a cubrir las necesidades diarias de este mineral y contribuye al funcionamiento cardiovascular y muscular. Ayudan a mantener unos huesos saludables Las castañas también aportan fósforo, un mineral que desempeña un papel importante en la formación y el mantenimiento de los huesos y los dientes. Además, participa en el metabolismo energético y en el funcionamiento normal de las células. Aunque no son el alimento más concentrado en este mineral, su consumo puede contribuir a completar el aporte de fósforo que necesita el organismo, especialmente cuando se combina con otras fuentes alimentarias. Cuidan el sistema nervioso La tiamina (vitamina B1) y la vitamina B6 son dos de los micronutrientes que destaca la FEN en las castañas. Ambas pertenecen al grupo de las vitaminas B y participan en procesos esenciales para el organismo. La vitamina B1 contribuye al metabolismo energético normal y al funcionamiento del sistema nervioso. Por su parte, la vitamina B6 interviene en el metabolismo de las proteínas, en la formación de neurotransmisores y en el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Navegación de entradas Alertan para 2034 unas 50,000 personas con diabetes podrían perder Medicaid en NY